domingo, noviembre 17, 2013

LLueve sobre la ciudad

acordarse de esto
nada mas

lunes, octubre 14, 2013

Ya no me gusta mucho escribir en el
Blog porque me trae problemas, no puedo descargarme en ningun medio, no puedo decir algo sin que tenga repercuciones. Me siento un poco atrapada, quiero que la fase de adaptacion termine luego, necesito verme ya resuelta. 

martes, octubre 01, 2013

Explosiones

Tengo bastante rabia
Tome el camino que tome, la explosión es inminente.
Menos mal que soy fuerte
Y lo digo porque en verdad tengo algo que decir a esto, espero el momento correcto. Se que en el fondo esto avanzando hacia un hoyo negro.
Y quizas la señora que vee aura tenga razón y yo mas nunca pueda amar a alguien.
Ay ya me aburri chao. 

miércoles, septiembre 25, 2013

Y si te gusta leer mi blog e interpretar a tu pinta las cosas, te digo; estabas totalmente equivocado y te digo otra cosa: la cagaste feo y ahora si que ya no te amo.

miércoles, septiembre 18, 2013

..

Y los dias van pasando y yo veo que se deshacen, hasta donde va llegando ..

jueves, agosto 15, 2013

Sin daños

Ganas de huir
De no verte ni la sombra
De pensar que esto fue un sueño 
o una pesadilla
Que nunca apareciste
Que nunca haz existido.

jueves, junio 13, 2013

Existes, pero debo pensar que no me importa.

viernes, mayo 03, 2013

Y así llegó

Y un 14 de noviembre a las 8:30 am, cuando el sol estaba empinándose en el alto cielo, abrí los ojos.
Entre besos y caricias desperté. Luego tuve una contracción casi insoportable.
El se levantó y comenzó a arreglar las cosas para ir al trabajo, yo no pude levantarme al tiro, porque de la nada vino otra contracción aún más fuerte. Cuando pude ponerme de pie di un salto de la cama.
Sabía que ese era el día.
Luego todo ocurrió casi muy rápido. La verdad es que una contracción tras otra. Diego no quería ir a trabajar y yo, a regañadientas lo mandé igual. Me dispuse a hacer aseo, aunque las contracciones eran doloras, pero tenían que venir mucho peores así que no sacaba nada con sufrir. Puse la música fuerte, esperando a mi pequeño milagro "vos sabés - los fabulosos cádilacs" . Llamé a mi madre y a mi mejor amigo, mi hermano. Me retaban y retaban porque el Diego nunca debería haberse ido al trabajo, pero como yo no sabía de manera objetiva si esto pasaría aquel día o no, pues no quise alardear del asunto.Como yo nunca había tenido un bebé antes no sabía si podía estar en trabajo de parto o que. Dolía, pero me lo tomé con calma, dejé mi casa reluciente. Luego mi mamá me llamó de nuevo. Cuando le idje que estaba teniendo contracciones cada 3 minutos y duraban 1 minutos parece que se asustó porque ella misma llamó al Diego y le dijo que se viniera de vuelta para la casa, porque la Sofía ya iba a nacer. El Diego se vino a toda velocidad, porque no duró ni media hora en el trabajo y tuvo que devolverse. Yo no quería, porque sabía que todavía no se ponía complicado el asunto, la verdad es que empezó tan de repente que no me di cuenta como fue aumentando el asunto. Lo divertido es que cuando  llegó yo estaba bañada y con la casa reluciente. "¿vámos?, faltan algunas cosas que comprar aún" le dije. Y  salimos.
Yo había escuchado tantas veces que a las niñas las mandaban del hospital derechito para la casa, porque estaban con dilatación 1 y nada de borramiento de cuello (todo esto refiérase al útero) tenía que llegar a 10 y pensaba que estaba lejos de ello, así que decidí no ir a dar bote (en el sistema público te tratan re mal) e hice lo  mejor que pude haber hecho. Adelantar pega caminando.
Así que nos fuimos caminando a irarrázabal y ahí fui a cobrar un cheque, luego fui a comprarme una faja, fuimos al supermercado a comprar algunos detalles que nos faltaban para recibir a la bebe y finalmente a depilarme. Si, a depilarme con CERA, porque no quería  llegar a aquel momento toda peluda y tal. De todas formas lo tenía planificado para ese miercoles. LLegué a depilarme y la vieja me trató pésimo, porque decía que yo sólo quería ocupar su baño, no entendía que tenía que ir depilándome de a poco porque con mis contracciones no sabia si soportaría el dolor. Luego  entendió que aunque mi panza no parecía de 38 semanas si lo era y que yo estaba en trabajo de parto. Mandó a otra niña a depilarme, ella se demoró 3 horas para no hacerme sufrir, pero a mi no me dolió nada, porque había algo que luego me iba a doler el doble. Salimos de ahí y nos fuimos caminando para la casa, ordené tranquilamente mi bolso y separé las prendas de la Sofia, salimos con el bolso y caminamos otro rato, estaban doliendo un poco más, pero todavía se iban a poner peores ¿verdad?.. así que decidí almorzar algo y pasamos a comernos un sandwich. a veces me costaba comer porque eran cada vez mas fuertes, pero no eran tan dolorosas. Tomamos un taxi que se fue por un camino con puros lomo de toros. eso me dio demasiada rabia.
Cuando llegamos al hospital la  matrona me trató pésimo, yo estaba tan tranquila que creyó que venía de paseo por si tenia un par de contracciones, pero cuando me hizo tacto abrió sus ojos y se dió cuenta que tenía dilatación 8 (eso ya es proceso de parto, pero yo no lo sabía). "Pero si tu guagûita está aqui abajo". Luego todos corrían y me ponían camisola, guardaban mis cosas,  echaron al Diego de urgencias y lo hicieron pasar a preparto, yo me fui en silla de ruedas pero de verdad que no era para tanto. Todas se miraban y no entendían porque no estaba gritando. Yo sabía que era doloroso, pero era un dolor soportable, no sacaba nada con gritar, mejor respirar profundo. En pre parto estuve como dos horas, entre que me hacían tacto, uans señoras me ponían suero, yo conversaba con unos alumnos en práctica, dejé que hicieran tacto conmigo, total yo no estaba complicada y ellos igual tenían que aprender. Luego vino la anestesía, no dolió nada, pero tuve que juntar las piernas y estaba sintiendo que la cabeza de la Sofía bajaba. parece que no es común poner anestesia cuando ya tienes 9 de dilatación porque no entendían que aunque no me dolian las contracciones ni la aguja, era imposible quedarme quieta en una contraccion en la que la cabeza de la bebé estaba bajando. Me trataron pésimo, me tironearon, de echo, me quedaron un par de moretones en los brazos. Yo estaba tan aturdida con las contracciones (pero no desesperada) que no entendía lo que me pedían que hiciera, no atinaba a moverme, el anestesista se enojó con las auxiliares por cómo me trataban y les gritó. Supongo que entendió que yo no quería causar atados y que de verdad me era imposible, porque yo me deshice en disculpas cada vez que me movía (o no me movía).
En fin, entré en un estado de shock, lagrimeaba incansablemente llena de ira, porque aunque no fui escandalosa como las demás igual me trataron como escoria, siendo lo más colaboradora y amable posible. Los doctores (que en los hospitales públicos son como la realeza) se acercaron y me acariciaron la cabeza y me pidieron disculpas por el trato que me dieron las viejas. Parece que eso le dio más rabia a las viejas auxiliares porque cuando ellos se fueron me trataron peor aun.
Luego  todo pasó muy rápido, vino una matrona y mucha gente, estaban todos al rededor mio, ella me hizo abrir las piernas, luego me hizo tacto y la anestesia ya había hecho efecto, me rompió la bolsa de agua y me empezó a pedir que pujara, cosas que yo no podía porque no sabía como hacerlo, además me daba miedo hacerme caca.
Sentí cómo bajaba la cabeza de la Sofi, ya no podía cerrar las piernas, la cabeza estaba ahi mismo, abriéndome los huesos, separando mis caderas, yo sentía ese incómodo dolor, pero más que nada era molesto. Luego llegó la camilla, me tuve que pasar ahí, me llevaron a sala de parto y tuve que pasarme a otra camilla más, poner mis pies uno en cada fierro, el Diego todavía no llegaba y yo me empecé a desesperar. Luego me dijeron que bajara la cola y pujara, yo no sabía lo que era.L "Hágase caquita" me dijeron, eso me hizo sentir peor y menos pujé. LLegó el Diego y me tomó la mano, eso fue reconfortante. Luego dije: "quizas es fuerza del estómago". Acto seguido grité "AAAAAHHHHHHHHHH" y todos se sorprendieron y me dijeron "no griteeeee" y yo dije "aaah no había que gritar?" a lo que respondieron "No, si gritas detienes la contracción".
Entonces entendí todo. Había que retener el grito y hacer fuerza.
Lo hice una sola vez y salió la Sofía.
Todo lo demás es nebuloso, me la pusieron sobre el pecho y no lloraba, me asusté mucho por eso. Estaba toda mojada, pero bien limpia, sin sangre sin nada. el Diego lloraba. "Al fin, aquí esta la Shofi, aquí estamos los tres mi amor" Nos pusimos a llorar y nos abrazamos mientras me hacian el legrado (raspado de útero).
Luego el neonatólogo se la llevó a una esquina para hacerle el test de apgar, el Diego fue dónde el y le preguntó si todo se veía bien (estábamos asustados). Cuando supo eso volvió dónde mi. La matrona dijo que no había que hacerme nada, ya que no había tenido que cortarme ni se había producido ningún tajo. (CREANME, ESO ES SUERTE). Así que le dijeron al Diego que se fuera y a mi me llevaron a recuperación. Allí me tomaron la presión, los signos vitales. Acto seguido trajeron a la Sofía y me la pusieron al lado envuelta en un pañal de tela. Estaba coloradita, era DEMASIADO pequeña e intentaron que amamantara. La vi, no voy a decir que se veia hermosa, porque sería mentira, pero era mi hija, mi amada hija, mire sus manos, eran demasiado pequeñas, luego me la acomodaron para que tomara pecho. Tan pequeña comenzó a succionar con fuerza. ESE FUE EL MOMENTO MAS LINDO DE TODA MI VIDA, TODO LO QUE HE VIVIDO, TODO LO QUE HAN LEIDO, ABSOLUTAMENTE TODO LO QUE HE PASADO VALIÓ LA PENA POR ESOS 5 MINUTOS QUE ESTUVO TOMANDO DE MI PECHO. Me largué a llorar.
Le prometí que nunca la dejaría sola..

Luego se la llevaron para exámenes de rutina. Yo sabía que algo iba a pasar...
pasaron las horas y no sólo se olvidaron de mi, si no que no me traían a la Sofía de vuelta.
Cuando una matrona me miró y dijo "¿no habló con usted el pediatra?". Vino una chica y me dijo."Tu hija tiene problemas con su sangre y su temperatura, por lo que vamos a dejarla hospitalizada en la UCI, mañana en la mañana acércate a neonatologia, en caso de cualquier cosa nosotros nos comunicaremos con maternidad para avisarte". Me desplomé sobre mi misma, pero sabia que iba a pasar eso, ibamos preparados. Después de un rato de hacerme lavados etc. llegó el camillero y me llevó al tercer piso. Allá ,me pasaron a una habitación sola (obvio, no tenía bebé como las demás.) la más fría de todas.

Esa fue la noche más larga de toda mi vida, me acuerdo que estaba desesperada, no pude mantenerme en cama. Apenas me llevaron y me recibió una matrona me pare sbre mis dos-recien-paridoras piernas y le pregunté si tenía teléfono. El Diego no sabia que nuestra hija estaba hospitalizada, que yo estaba sola y que todo lo que presentía estaba ocurriendo. La matrona me dijo que al final del pasillo había un teléfono público y me dispuse a caminar hacia allá, luego obviamente de que trajeran mis cosas y encontrara un par de monedas. Estaba destrozada, lo llamé y como tenía dos breves minutos solo le dije lo que estaba ocurriendo y que yo estaba bien. El resto de la noche me paseaba por la oscura pieza esperando que fueran las 9 de la mañana, hora a la que sabría lo que estaba pasando.
Una señora bien ruda me trajo un desayuno pequeño en una bandeja tapada,
No tenia hambre, solo me tomé la leche.
Me tomaron la presión y la temperatura. Luego cuando dieron las 10 corrí a neonatología, en pijama.
(como se supone es una historia breve me detendré sólo a describir la NEO)
Me tuve que poner una bata delantera, amarrar mi cabello, lavar mis manos. Cuando entré descubrí una habitación enorme, rodeada de ventanas que daban al patio interior del hospital, dentro de ella habpian a lo menos 50 incubadoras, que podría describir como verdaderas naves espaciales, llenas de pantallas, botones, luces, algunos tenían sobre sus naves unas luces entre azules y violeta (la llamada fototerapia), eso daba mayor aspecto espacial. Y dentro habían Tambien habían unas cunas de fierro, y aal principio, por donde entré, una recepción con muchas matronas con sus respectivos teléfonos y computadores. Al medio habían dos computadores con sillas de escritorio grandes y cómodas, eran las estaciones de los médicos.
-Hola linda, ¿cómo te llamas? - me dijo una matrona; por fin alguien era cariñosa y amable conmigo entre tanta hostilidad.
- Macarena Larraín - murmuré a la vez que me miraba los pies
Entonces se dirigió a los computadores  de los médicos, buscó una información y se devolvió ante mi.
- Tu bebé está en la camilla 13 a la derecha junto a la ventana - señaló y dirigiendo su mirada a un doctor lo indicó con la mano - ese es el doctor encargado de tu caso, hazle todas las preguntas que quieras, el se dará el tiempo de responder cada una.
Me acerqué tímidamente a la nave espacial número 13, sobre la cual irradiaba una luz azul galáctica; ahí dormía tranquilamente una bebé muy pequeña, se reflejaban tonos cobrizos sobre su poco pelo iluminado por aquella luz, usaba unos pañales coloridos y en su pequeña mano tenía clavada una aguja que conectaba a una manguera minúscula con un suero. Sobre su pecho unos sensores redondos con cables, en su pequeño dedo un aparato que también terminaba en una máquina externa a la nave, todo eso era para ver como seguía mi pequeña.
Tenía sus ojos hinchados, respiraba inestablemente, estaba algo así como entre roja y amarilla y a veces se movía repentinamente como si alguien la hubiese asustado. (Eso es un reflejo y se llama moro, pero yo no lo sabía). Contuve mis lágrimas hasta que se acercó el doctor.
Intentó distraer mi angustia haciendo preguntas sobre mi trabajo y con mucha amabilidad explicó.
-A esta bebe la veo estable, tiene problemas para regular su temperatura, anoche nació con poliglobulia e hipoglicemia así que le hicimos algunos procedimientos en la sangre y ahorra está con suero, para poder regular su azúcar, tambien nació con hipocalcemia e hiperbillis. Por eso estaba tan roja cuando nació - Se me desfiguró la cara, ¿que es todo esto? y parece que se percató, por que luego continuó más pausado - Tu bebé es chiquita, es una PEG, por lo tanto no estaba creciendo dentro, después del parto se te hicieron exámenes, efectivamente tenías arteria umbilical única, por lo que ella no se alimentó bien, por eso creció poco, toda la alimentación via umbilical que recibía la utilizaba para hacer funcionar su corazón y su cerebro, por lo que descuido el resto de su cuerpo, al nacer gastó todas sus energías, la verdad es toda una proeza que ella estado dentro tuyo hasta el término del embarazo y al parecer no la estaba pasando nada bien dentro - tomó una carpeta que colgaba de la nave espacial, eran sus observaciones cada 3 horas, a mi me tiritaba el labio, el continuó hablando como si no notara mi intriga - Con los colegas pensamos que quizás tenía una cara extraña, atribuible a cromosopatia 21 o algo asi, pero la verdad todavía es muy pronto y sus rasgos no son tan evidentes. - En ese momento se me calló la pera.
Había leído que la ARTETRIA UMBILICAL UNICA es un factor importante de riesgo para que un bebé tenga síndrome de down, pero las ecografías no arrojaban nada respecto a esta alteración cromosomática. ¿Se habrán equivocado?, ¿tendrá mi hija algún tipo de retraso? , me puse pálida.
No importa, la voy a amar pase lo que pase.
- ¿Va a estar bien? - me atreví a preguntar
- Probablemente - suspiró - Estos bebés se recuperan rápido, tienen una fuerza increíble. Si logra regular su temperatura podríamos sacarla de la incubadora y llevarla a cuidados básicos, ahí tendría que regular su azúcar y podríamos darla de alta, pueden ser días, quizás semanas, por su condición hay que observarla constantemente, en un rato más le daremos su primera leche, podemos darle en polvo o tu sacarte  la tuya en el lactario y se la traen, depende de ti nada más. Hay un riesgo, por su madurez estomacal, que sufra algún tipo de emorragia estomacal al momento de darle leche, esa es una de las razones más importantes por la cual debemos ir poco a poco y observarla constantemente. Partiremos nada más con 5 ml.
5 ML !!!!!!
El doctor me toca el hombro en señal de una muestra afectiva. - Va a estar bien, estará en buenas manos - Entonces se retiró de mi lado y tomó asiento en su gran silla ejecutiva.
- Puedes quedarte todo lo que quieras, la ho9ra de visita es hasta las 1 de la tarde y luego nuevamente a las 3 - dijo una matrona cariñosamente.
Puse mi mano sobre la nave espacial transparente y miré a mi hija viajar en su pais de los sueños.

Salí de neonatología y estaba el Diego con dos globos y un ramo de flores sentado en una sala de espera, por el pasillo que pasé pude verlo a través de la ventana, esperando que diera la hora de visitas. NECESITABA TANTO ALGO DE CONTENCIÓN entre tanta hostilidad, tuve que contenerme toda la noche. Entonces toqué el vidrio tras el y se dió vuelta mirándome con cara de sorpresa. Le pidió al guardia traspasar la puerta y entonces me abrazó y yo me eché a llorar.


Lo más difícil no es la incertidumbre de que podría pasarle, sabía que estaba en buenas manos. El problema era no poder tocarla, darle pecho.
Subimos a mi habitación y por el pasillo veia un montón de mamás con sus bebés en brazos, eso me desconsolaba.
Durante esa semana conocí muchos padres que pasaban por situaciones similares, mi compañera de cuarto (que llegó al día siguiente) tuvo gemelos y ambos quedaron hospitalizdos, conocí otras madres con bebés que nacieron pesando 1 kilo y qque todos los días viajaban al hospital sagradamente a sacarse leche para que a sus bebes les dieran al menos 3 ml de su leche.
La tónica de conversación entre padres era cuanto pesaba el bebe, si lo sacaban de la incubadora, si superaba rápido la fototerapia, si le cambiaban de sala etc.. Pronto con el Diego comenzamos a adquirir una fuerza especial y a transformarnos en el soporte emocional de otros padres que estaban sintiendo lo mismo que nosotros.
Fue gratificante saber que alguien en el mundo podía entender la verdadera tragedia de esto, no poder tocar a tu hijo, llevarlo a casa, con incertidumbre de cuando saldría, vi madres que llevaban meses asistiendo todos los dias, es agotador ya que hay que pasar todo el día allá, hay que sacarase leche solo a una hora estipulada y luego estar todo el dia junto a las naves espaciales, excepto en la hora que hacen   procedimientos, entonces ahí todos aprovechan de almorzar algo.
Tuve que sacarme leche, lavarme los pechos cada vez, era una proeza sacarme más de 20 ml, en unos sacaleches eléctricos, uno al lado de otro, donde varias mamás se sacaban sistemáticamente y dónde pude conocer historias aún más escalofriantes.
Vi padres llorar porque sus bebés se debatían entre la vida y la muerte, vi bebés o mejor dicho fetos minúsculos que sobrevivían a través de sueros y vi a padres irse con sonrisas de oreja a oreja a sus casas triunfantes, tomando a sus bebés por primera vez después de semanas, vi padres escuchar como los doctores les decían que había que esperar lo peor,,, que ya no quedaban esperanzas.
Yo pude tomar a la Sofía después de 5 eternos días y pude darle pecho, aunque obviamente ella no quería y sólo se quedaba dormida, me costó aprender a tomarla, tenía un suero puesto en la cabeza y para peor yo nunca había tomado un bebe.
No se como pero aprendí.
Luego de 7 largos dias nos dijeron sorpresivamente que ya todo andaba bien, podía regular su azúcar y ya podíamos irnos a casa.  Creo que el Diego la tomo en brazos ahí por primera vez. La Sofía dormía..